
Lo que más me sorprende es la facilidad con la que los europeos, que lo sabemos todo y somos los más listos, ponemos etiquetas a las cosas de las que no tenemos ni idea.
A nivel internacional pasa con el caso de
Israel, donde los israelitas son muy muy malos, y los pobres palestinos unos
sufridores. Incluso en el caso de país vasco, donde mi colega Ardri del
Kurdistan turco, parecía saber mucho más que yo sobre el tema, y lo mal que lo
pasaban los vascos para conseguir su libertad. Yo me quedé alucinado cuando me
contaba estas cosas en Londres.
Pues algo parecido pasa con Mugabe, y
Zimbabwe, o Zimbaue. No soy un estudioso del tema, pero Ardri si que lo era
sobre el País Vasco, ya que su doctorado iba sobre ello, y mira sus
conclusiones. A lo que voy, no hace falta ser un catedrático para tener una
idea del tema, basta con tener sentido común. Este sentido común me lo ha dado
mi colega de Harare , un fenómeno que en otro lugar sería analista político
forrándose