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03 noviembre, 2013

Zimbaue, donde te sientes a gusto como turista


El país tildado por algunos medios de comunicación como “racista” con los blancos, donde mejor
me tratan de toda África.

Empezar un país por su puerta más turística no es la mejor forma de empezar a conocerlo. Lo curioso es que Victoria Falls, a pesar de ser una ciudad fronteriza en un país, donde según dicen los medios de comunicación británicos, odian a los blancos, es una de las ciudades más seguras donde me he sentido en toda mi vida. Caminar por la noche por las carreteras sin luz de camino a la casa de mi amiga sur coreana nunca fue más agradable. Dejarse el sobre con la recaudación del restaurante Lolas, en el asiento trasero de un coche, que
nunca cierran en los 4 años que llevan allí, y que el sobre siga lleno, da muchos puntos de confianza a la ciudad.
Llega un punto en el que cuando ves que la gente te trata con una sonrisa, te intenta ayudar, e incluso los taxistas te intentan timar pero poco, al fin y al cabo son taxistas y su trabajo es ese, intentar engañar el cliente. Bueno, el punto es que piensas por que Zimbaue tiene tan mala fama, y mi conclusión personal es que los medios de comunicación importantes: AP, Reuters, y más que no recuerdo, son anglosajones y franceses. Cualquier cosa que les sea negativo para sus intereses lo venderán como que es negativo para

22 octubre, 2013

Regalo de cumpleaños, 18 octubre, puenting cataratas Victoria

Ya está, ya me tiré del puente que une Zambia y Zimbaue. La verdad que no lo tenía en mente, pero después de que tanta gente me comentara que era una experiencia muy interesante, lo pensé, rebusqué en mi pantalón a ver si tenía los 130 dolares que cuesta y me lancé. Es el regalo de cumpleaños, el 18 de octubre estuve de relajación en Livingston, Zambia. Pero Zimbaue es el país de los intrépidos, y me he dicidido por hacerlo aquí.

El salto es curioso, ves a barcas hinchables pasar por debajo, y si miras al suelo antes de saltar, creo que si que debe de costar, yo miré al horizonte y después me dejé llevar. Lo recomiendo, nunca viene mal un poco de adrenalina¡¡

Por cierto, es el mismo puenting del famoso accidente de la chica que callo al río. No hay cocodrilos en el río, solo pequeñitos y que no comen a humanos (eso me dijeron cuando hice el rafting...)